Tengo 72 años y crecí con mi abuela en el alto desierto. En este libro dejé, en orden y con calma, lo que ella y los ancianos sabían leer en los animales, en la noche, en la gente y en los años, y qué puedes hacer tú con eso hoy.
$19,99 $39,99 pago único · acceso inmediato en PDF

La casa está quieta, todos duermen, y tú te quedas mirando el techo sin saber qué hacer con esas horas.
Los hijos crecieron, alguien se fue, y la soledad pesa más de lo que le cuentas a nadie.
Te prepararon para trabajar y criar, pero no para los años que vienen después de los sesenta.
«Los ancianos decían que los años no te quitan nada. Te devuelven a ti mismo, si sabes escuchar.»
El encuentro que te busca y el que vive contigo.
Las horas del espíritu y lo que traen.
Las señales de tus ancestros y su luz en ti.
Leer el corazón antes de confiar.
Cargas, favores y el alma cansada.
Soledad, libertad y lo que dejas.
Te quedaste viudo o viuda, o la casa se vació, y buscas compañía en palabras que entiendan esta etapa.
Tu perro o tu gato es parte de tu vida y quieres entender el lazo que los une.
Te gustan las enseñanzas de los videos y quieres tenerlas todas juntas, en orden, para leerlas con calma.

Libro digital en PDF · pago único en dólares estadounidenses · enlace de descarga inmediato por correo
Sí. No es un libro sobre ser nativo. Son las enseñanzas de un anciano para cualquier persona que vive la segunda mitad de la vida, venga de donde venga.
No. En los videos cuento una enseñanza a la vez. En el libro están todas, en orden, y cada una con su práctica sencilla para llevarla a tu vida.
No. Son enseñanzas de tradición, no de una religión. Respetan tu fe, seas católico, cristiano o espiritual a tu manera. No hay ceremonias ni nada que vaya en contra de lo que crees.
Llega como PDF a tu correo, justo después del pago. Puedes leerlo en el celular, en la tableta o en la computadora, y también imprimirlo si prefieres el papel.
Sí. El pago se hace de forma cifrada a través de una plataforma de pago segura, y recibes la confirmación por correo.
No. Está hecho para leerse despacio. Puedes leer un capítulo, hacer su práctica unos días y volver cuando lo sientas.